jueves, 8 de marzo de 2012

Vanidad de vanidades

A una calavera


Esta cabeza, cuando viva, tuvo
sobre la arquitectura destos huesos
carne y cabellos, por quien fueron presos
los ojos que mirándola detuvo.

Aquí la rosa de la boca estuvo,
marchita ya con tan helados besos,
aquí los ojos de esmeralda impresos,
color que tantas almas entretuvo.

Aquí la estimativa en que tenía
el principio de todo el movimiento,
aquí de las potencias la armonía.

¡Oh hermosura mortal, cometa al viento!,
¿dónde tan alta presunción vivía,
desprecian los gusanos aposento?

Lope de Vega

martes, 6 de marzo de 2012

Canción donde se explica...


Canción donde se explica, bien explicado, que al pronunciar una sola palabra puedes hacer tu biografía.

A Dámaso Alonso

La palabra que decimos
viene de lejos,
y no tiene definición,
tiene argumento.

Cuando dices: nunca,
cuando dices: bueno,
estás contando tu historia
sin saberlo.

(Luis Rosales)

domingo, 4 de marzo de 2012

Di amigo, y entra


Si dicen que del joyero
tome la joya mejor,
tomo a un amigo sincero
y pongo a un lado el amor.
(José Martí)

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres. 
(Pedro Salianas)

sábado, 3 de marzo de 2012

De Madrid


Nilo no sufre márgenes, ni muros
Madrid, oh peregrino, tú que pasas,
que a su menor inundación de casas
ni aun los campos del Tajo están seguros.

Émula la verán siglos futuros
de Menfis no, que el término le tasas;
del tiempo sí, que sus profundas basas
no son en vano pedernales duros.

Dosel de reyes, de sus hijos cuna
ha sido y es; zodíaco luciente
de la beldad, teatro de Fortuna.

La invidia aquí su venenoso diente
cebar suele, a privanzas importuna.
Camina en paz, refiérelo a tu gente.

(Luis de Góngora)

martes, 28 de febrero de 2012

En lugar seguro

Si atrapa por algo la lectura de esta deliciosa novela es porque trata de todo aquello que es verdaderamente importante para el ser humano.

El hilo conductor del libro es el relato de los recuerdos de Larry Morgan que abarcan algo más de tres décadas de amistad entre dos matrimonios, los Morgan y Los Lang. Se conocieron en la Universidad de Wisconsin, en la década de los 30, durante la gran depresión. Larry y Sally “aterrizan” en Madison cuando él consigue una plaza de becario en la universidad. Él es un concienzudo profesor de letras y excelente escritor que intenta abrirse camino en la universidad con mucho tesón y trabajo.

Universidad de Wisconsin
Acuarela de Peter Dooley
Es en una cena en casa de uno de sus compañeros donde conocen a Charity y Sid Lang. Lang es un acaudalado y joven profesor, amante de la literatura que no necesita de su trabajo para vivir, pero que también pretende una plaza fija en la universidad.
Es allí donde comenzará una amistad que se prolongará a lo largo de sus vidas.

Wallace Stegner, con una prosa sencilla y depurada, reflexiona a través de las peripecias de estos dos matrimonios a lo largo del tiempo sobre la amistad, la familia, el trabajo, el dolor, la alegría; el sacrificio que por amor hace superar las diferencias conyugales, la fidelidad…

Catamaranes en el lago Monona
Acuarela de Peter Dooley
Personalmente, me ha resultado encantadora la descripción de los dos lugares donde fundamentalmente se desarrolla la acción: Madison, con su universidad y el lago Monona como telón de fondo; y el lugar de veraneo en Vermont (Nueva Inglaterra). Y como no, la pasión por el arte y la literatura de los protagonistas.

Sin duda, es un libro para disfrutar con su lectura.

Sobre el autor, se puede conocer más sobre él aquí: http://wallacestegner.org/

© P. Vidal. (Texto)

domingo, 26 de febrero de 2012

Edith Head

Grace Kelly y Cary Grant
en Atrapa a un ladrón
Si hablamos de elegancia y glamour en el cine, la mente se dirige irremisiblemente hacia las actrices de la época dorada de Hollywood. ¿Qué chica no se ha soñado alguna vez contemplando el escaparate de Tiffany’s café y galleta en mano; pero sobre todo, con un espectacular collar de perlas y un exclusivo diseño de Givenchy?

Canta Sabina que las niñas ya no quieren ser princesas, pero… ¿a qué niña no le gustaría exhibirse con alguno de los maravillosos vestidos que lució Grace Kelly en sus películas o en la vida real? 

Asistimos tanto en moda como en cine a una tendencia “vintage” que no deja de ser sino una reivindicación de la feminidad. Y es que, -no nos engañemos- lejos de trasnochadas teorías feministas, lo que atrae es lo auténtico. ¿Y qué hay más auténtico en la mujer que la feminidad?

La etiqueta “vintage” prolifera tanto para definir modelos de alta costura, como moda “low cost”. Los últimos estrenos cinematográficos nos remiten al esplendor de Hollywood. Pienso a hora en la recién estrenada en España Mi semana con Marilyn o The artist, que seguramente, cuando este artículo vea la luz contarán con algún Óscar en su haber. O, un poco más alejadas en el tiempo, Un education o Un hombre soltero (2009).

Edith Head con Audrey Hepburn
Pero, ¿quién estaba detrás del vestuario de esas películas de ensueño protagonizadas por Audrey Hepburn, Grace Kelly, Tippi Hedren o Kim Novak? Fue Edith Head quien introdujo el New Look Balenciaga-Dior en la meca del cine. Licenciada en Berkeley, profesora de francés en elitistas colegios norteamericanos, aterrizó por casualidad en la Paramount. Fue en 1923 cuando presentó unos bocetos que fueron aceptados por el jefe de departamento de arte de dichos estudios, Howard Greer. Es así como comenzaría su contrato con la Paramount, que se prolongaría hasta 1967, para pasar después a trabajar en los estudios Universal.


Su carrera profesional se desarrolló a lo largo de medio siglo, pero fue en las décadas de los 40 y 50 cuando sus trabajos alcanzaron el máximo esplendor. Diseñó el vestuario de más de un centenar de películas. Nominada en 35 ocasiones a los Óscars y ganadora de ocho por La heredera (1950), Sansón y Dalila (1951), Eva al desnudo (1951), Un lugar en el sol (1952), Vaciones en Roma (1954), Sabrina (1955), Los hechos de la vida (1961) y El golpe (1974).

Su colaboración con otro genio, Alfred Hitchcock, fue de lo más fructífera. Pensemos en Marni la ladrona, Los pájaros o Atrapa un Ladrón. Indudablemente, estas obra maestras de la historia del cine quedan impresas en nuestra memoria también por los magníficos diseños lucidos por sus protagonistas.

Edith Head con Alfred Hitchcock

Espiral de vértigo
Pero si hay una película emblemática de estas dos grandes figuras, esta es Vértigo (1958). Aunque no obtuvo el Óscar en esta ocasión, Head si que estuvo nominada. Aún así, Vértigo es considerada por los críticos como una de las 100 películas imprescindibles de la historia del cine. Si fundamental para el éxito de este filme fue la pericia del mago de la cámara, no menos importante es el papel que juega el vestuario de Kim Novak. Incluso su peinado recuerda la espiral del vértigo.

Kim Novak en Vértigo

Traspasando el umbral de los estudios cinematográficos Edith Head siguió relacionada con actrices emblemáticas como Grace Kelly, Audrey HepburnElisabeth Taylor o Natalie Wood a las que vistió en innumerables ocasiones.

Boceto del diseño que Elisabeth Taylor
lución en Un lugar bajo el sol

Head supo convertir con sus diseños a las actrices en las mujeres más deseadas. Iconos de elegancia y glamour. Sin duda, su gran mérito es que avanzado el siglo XXI, diseñadores, estilistas y caza tendencias sigan inspirándose en su obra.

viernes, 10 de febrero de 2012

jueves, 2 de febrero de 2012

Subyugante Bernini


Escultor, arquitecto y diseñador napolitano, artista célebre creador de la escultura estilo Barroco en el siglo XVII. Hijo de un escultor florentino, Bernini (1598-1680) consiguió acceso privilegiado al mundo de las artes y tuvo como patrocinadores a los papas Pablo V, Urbano VIII.

Emigró a Roma junto a su padre. Estudios iniciales de la escultura grecorromana ya existente en el Vaticano y las obras de Miguel Angel fueron su fuente de inspiración. Los trabajos que realizó durante su vida son cuantiosos. Entre ellos se incluyen fuentes públicas, decoración de iglesias y obras arquitectónicas.


Bernini fue famoso en vida y todas las cortes europeas deseaban sus servicios. Entre ellos estuvo el rey de Francia Luis XVI que lo llevó a trabajar a París cuando el artista ya contaba con 69 años de edad.

La técnica de Bernini, cuando trabaja en marmol, es de un realismo exhuberante, sobre todo cuando se trata de expresiones del rostro. Y en lo relativo a la textura de la piel y las sombras fue un innovador en su época, apartándose de la manera de Miguel Angel e influenciando para siempre lo que conocemos como estilo clásico de escultura.

lunes, 23 de enero de 2012

Canción donde se explica...


Canción donde se explica, bien explicado, que al pronunciar una sola palabra puedes hacer tu biografía.

A Dámaso Alonso

La palabra que decimos
viene de lejos,
y no tiene definición,
tiene argumento.

Cuando dices: nunca,
cuando dices: bueno,
estás contando tu historia
sin saberlo.

(Luis Rosales)

lunes, 16 de enero de 2012

Ándeme yo caliente


Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.

Coma en dorada vajilla
el príncipe mil cuidados,
cómo píldoras dorados;
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,
y ríase la gente.

Cuando cubra las montañas
de blanca nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas,
y quien las dulces patrañas
del Rey que rabió me cuente,
y ríase la gente.

Busque muy en hora buena
el mercader nuevos soles;
yo conchas y caracoles
entre la menuda arena,
escuchando a Filomena
sobre el chopo de la fuente,
y ríase la gente.

Pase a media noche el mar,
y arda en amorosa llama
Leandro por ver a su Dama;
que yo más quiero pasar
qel golfo de mi lagar
la blanca o roja corriente,
y ríase la gente.

Pues Amor es tan cruel,
que de Píramo y su amada
hace tálamo una espada,
do se junten ella y él,
sea mi Tisbe un pastel,
y la espada sea mi diente,
y ríase la gente.

(Luis de Góngora y Argote)

sábado, 7 de enero de 2012

Año nuevo


A las doce de la noche, por las puertas de la gloria
y al fulgor de perla y oro de una luz extraterrestre,
sale en hombros de cuatro ángeles, y en su silla gestatoria,
San Silvestre.

Más hermoso que un rey mago, lleva puesta la tiara,
de que son bellos diamantes Sirio, Arturo y Orión;
y el anillo de su diestra hecho cual si fuese para
Salomón.

Sus pies cubren los joyeles de la Osa adamantina,
y su capa raras piedras de una ilustre Visapur;
y colgada sobre el pecho resplandece la divina
Cruz del Sur.

Va el pontífice hacia Oriente; ¿va a encontrar el áureo barco
donde al brillo de la aurora viene en triunfo el rey Enero?
Ya la aljaba de Diciembre se fue toda por el arco
del Arquero.

A la orilla del abismo misterioso de lo Eterno
el inmenso Sagitario no se cansa de flechar;
le sustenta el frío Polo, lo corona el blanco Invierno
y le cubre los riñones el vellón azul del mar.

Cada flecha que dispara, cada flecha es una hora;
doce aljabas cada año para él trae el rey Enero;
en la sombra se destaca la figura vencedora
del Arquero.

Al redor de la figura del gigante se oye el vuelo
misterioso y fugitivo de las almas que se van,
y el ruido con que pasa por la bóveda del cielo
con sus alas membranosas el murciélago Satán.

San Silvestre, bajo el palio de un zodíaco de virtudes,
del celeste Vaticano se detiene en los umbrales
mientras himnos y motetes canta un coro de laúdes
inmortales.

Reza el santo y pontifica y al mirar que viene el barco
donde en triunfo llega Enero,
ante Dios bendice al mundo y su brazo abarca el arco
y el Arquero.

(Rubén Darío)

viernes, 30 de diciembre de 2011

¿Quién ha entrado en el portal de Belén?


¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén?
¿Quién ha entrado por la puerta?
¿quién ha entrado, quién?

La noche, fría, la escarcha
y la espada de una estella.
Un varón -vara florida-
y una doncella.

¿Qién ha entrado en el portal
por el techo abierto y roto?
¿Quién ha entrado que así suena
celeste alboroto?

Una escala de oro y música,
sostenidos y bemoles
y ángeles con panderetas
dorremifasoles.

¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén,
no por la puerta y el techo
ni el aire del aire, quién?

Flor sobre impacto capullo,
rocío sobre la flor.
Nadie sabe cómo vino
mi Niño, mi amor.

(Gerardo Diego)

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Alhambra


Grata la voz del agua
a quien abrumaron negras arenas,
grato a la mano cóncava
el mármol circular de la columna,
gratos los finos laberintos del agua
entre los limoneros,
grata la música del zéjel,
grato el amor y grata la plegaria
dirigida a un Dios que está solo,
grato el jazmín.

Vano el alfanje
ante las largas lanzas de los muchos,
vano ser el mejor.
Grato sentir o presentir, rey doliente,
que tus dulzuras son adioses,
que te será negada la llave,
que la cruz del infiel borrará la luna,
que la tarde que miras es la última.

(J.L. Borges)

martes, 6 de diciembre de 2011

Humoresque

¿Sabes que el cielo será disfrutar permanentemente de lo que más te gusta? Ya tengo el repertorio de mi la banda sonora. Por ejemplo:

lunes, 14 de noviembre de 2011

Melancholia


Nada nuevo tengo que decir sobre el "universo von Trier": visceral, nihilista, frívolo, extremo... Pero creo que nunca se ha reflejado con tanta belleza lo terrible e infernal del trastorno depresivo. Tampoco me lo imagino con otra banda sonora distinta a Wagner.
Y loable resulta el papel de Claire, la única capaz de luchar por levantar a su hermana con paciencia infinita. Sólo quien lo ha vivido se reconoce en esa lucha a contrapelo , a fuerza de fuerza, si saber si dará frutos.
Entre tanto egoísmo, desdén, banalidad, se abre paso la generosidad.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cuando tú me elegiste


Cuando tú me elegiste
-el amor eligió-
salí del gran anónimo
de todos, de la nada.

Hasta entonces
nunca era yo más alto
que las sierras del mundo.
Nunca bajé más hondo
de las profundidades
máximas señaladas
en las cartas marinas.

Y mi alegría estaba
triste, como lo están
esos relojes chicos,
sin brazo en que ceñirse
y sin cuerda, parados.
Pero al decirme: “tú”
a mí, sí, a mí, entre todos-,
más alto ya que estrellas
o corales estuve.

Y mi gozo
se echó a rodar, prendido
a tu ser, en tu pulso.
Posesión tú me dabas
de mí, al dárteme tú.
Viví, vivo. ¿Hasta cuándo?
Sé que te volverás
atrás. Cuando te vayas
retornaré a ese sordo
mundo, sin diferencias,
del gramo, de la gota,
en el agua, en el peso.

Uno más seré yo
al tenerte de menos.
Y perderé mi nombre,
mi edad, mis señas, todo
perdido en mí, de mí.
Vuelto al osario inmenso
de los que no se han muerto
y ya no tienen nada
que morirse en la vida.

Pedro Salinas

sábado, 5 de noviembre de 2011

Paris sera toujours Paris


Perderse por las calles de París era estrictamente necesario. Demasiado duro había sido el invierno como para desaparecer dando explicaciones.

Nadie habría entendido que eligiese París para encontrarse consigo misma. Pero era en el silencio vespertino de las calles menos transitadas del Barrio Latino donde ponía en orden sus pensamientos. O bien temprano, de mañana, cuando sólo el rumor del agua que fluía de las alcantarillas parecía interrumpir su calma. Y eso, sólo porque había que esquivar las corrientes de agua al cruzar las calles.

Podía pasarse horas en el Campo de Marte, sólo para registrar en su memoria como iba cambiando la tonalidad del cielo según avanzaba la tarde. Pero es que, ¿no era acaso el recuerdo de retazos de cielo del todo el mundo lo que componía su felicidad?

miércoles, 5 de octubre de 2011

Breakfast at Tiffany's

Han pasado 50 años de la mítica Desayuno con diamantes. ¿Cuántos habremos disfrutado de esta película a lo largo y ancho del planeta?
No podía dejar pasar esta fecha sin recordarla disfrutando de estos vídeos y de los carteles editados en su momento e distintos países.
Junto a la encantadora Audrey Hepburn, lo mejor, sin duda, la anda sonora de Henry Mancini.














sábado, 24 de septiembre de 2011

El otoño recorre las islas


A veces tu ausencia forma parte de mi mirada,
mis manos contienen la lejanía de las tuyas
y el otoño es la única postura que mi frente puede tomar para pensar en ti.
A veces te descubro en el rostro que no tuviste y en la aparición que no merecías,
a veces es una calle al anochecer donde no habremos ya de volver a citarnos,
mientras el tiempo transcurre entre un movimiento de mi corazón y un movimiento de la noche.

A veces tu ausencia aparece lentamente en mi sonrisa igual que una mancha de aceite en el agua,
y es la hora de encender ciertas luces
y caminar por la casa
evitando el estallido de ciertos rincones.

En tus ojos hay barcas amarradas, pero yo ya no habré de soltarlas,
en tu pecho hubo tardes que al final del verano
todavía miré encenderse.

Y éstas son aún mis reuniones contigo,
el deshielo que en la noche
deshace tu máscara y la pierde.

José Carlos Becerra.

jueves, 14 de julio de 2011

Balada del que nunca fue a Granada


¡Qué lejos por mares, campos y montañas!
Ya otros soles miran mi cabeza cana.
Nunca fui a Granada.
Mi cabeza cana, los años perdidos.
Quiero hallar los viejos, borrados caminos.
Nunca vi Granada.

Dadle un ramo verde de luz a mi mano.
Una rienda corta y un galope largo.
Nunca entré en Granada.
¿Qué gente enemiga puebla sus adarves?
¿Quién los claros ecos libres de sus aires?
Nunca fui a Granada.

¿Quién hoy sus jardines aprisiona y pone
cadenas al habla de sus surtidores?
Nunca vi Granada.

Venid los que nunca fuisteis a Granada.
Hay sangre caída, sangre que me llama.
Nunca entré en Granada.

Hay sangre caída del mejor hermano.
Sangre por los mirtos y aguas de los patios.
Nunca fui a Granada.

Del mejor amigo, por los arrayanes.
Sangre por el Darro, por el Genil sangre.
Nunca vi Granada.

Si altas son las torres, el valor es alto.
Venid por montañas, por mares y campos.
Entraré en Granada.


(Rafael Alberti)