Siempre me ha llamado la antención esta pintura que se encuentra en la iglesia de San Peter am Perlach (Augsburgo, Alemania). El autor es Johann Melchior Georg Schmittdner, y fue pintada en 1700.
La pintura nos muestra a la Virgen actuando bajo la inspiración del Espíritu Santo que está sobre Ella representado en forma de paloma. Está rodeada de ángeles que le asisten pues Ella es la Reina de todo lo creado. A su izquierda un ángel le alcanza la cinta llena de nudos, a su derecha otro ángel recoge la cinta ya desatada.
La Virgen Desata nudos es una advocación de la Inmaculada Concepción, con la luna bajo sus pies. María no sólo desata los nudos, sino que aplasta con su pie la causa de todos ellos: la serpiente, representando al demonio, instigador del pecado.
En la parte inferior del cuadro, un ángel guía a un hombre, repesentación del ángel custodio que todos tenemos y al que podemos acudir siempre para que nos guíe y ayude en al camino hacia el Cielo.
Sin duda, es una pintura que transmite paz y esperanza a los que profesamos la fe católica.
