domingo, 20 de abril de 2014

Soneto LXIX

Walter Rane: Castidad


Las partes que de ti ven los ojos del mundo 
en nada el corazón las puede mejorar: 
todas las lenguas -voces del alma- lo proclaman, 
pues es la verdad pura, que hasta el rival admite. 

Así, loas externas coronan tu exterior, 
por eso las mismas lenguas, que te dan lo que es tuyo, 
emplean otro tono para anular tu elogio, 
mirando más allá de lo que ve la vista. 

Buscan dentro de ti la belleza de tu alma 
y conjeturan que ésta se mide por tus hechos; 
rústicas, pues, sus mentes, aunque amables sus ojos, 
a tu flor bella añaden hedor de malas hierbas. 

¿Pero por qué tu olor no iguala tu apariencia? 
La culpa es de que creces en suelo comunal. 

William Shakespeare

2 comentarios:

  1. No lo conocía, es maravilloso...¿Pero por qué tu olor no iguala tu apariencia? , es maravilloso...

    Un beso, ¡mil gracias!

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    1. Me alegro de que te guste, querida Rosa.

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