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lunes, 9 de enero de 2017

Amor postrero más allá de la muerte


 
Cerrar podrá mis ojos la postrera 
sombra que me llevare el blanco día, 
y podrá desatar esta alma mía 
hora, a su afán ansioso lisonjera; 

mas no de esotra parte en la ribera 
dejará la memoria, en donde ardía: 
nadar sabe mi llama el agua fría, 
yperder el respeto a ley severa. 

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido, 
venas, que humor a tanto fuego han dado, 
médulas, que han gloriosamente ardido, 

su cuerpo dejará, no su cuidado; 
serán ceniza, mas tendrá sentido; 
polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo.
 

sábado, 21 de febrero de 2015

Ayer, como hoy

John William Waterhouse: Jasón y Medea

El juez

Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!,
menos bien las estudias que las vendes;
lo que te compran solamente entiendes;
más que Jasón te agrada el Vellocino.

El humano derecho y el divino,
cuando los interpretas, los ofendes,
y al compás que la encoges o la extiendes,
tu mano para el fallo se previno.

 No sabes escuchar ruegos baratos,
y sólo quien te da te quita dudas;
no te gobiernan textos, sino tratos.

Pues que de intento y de interés no mudas,
o lávate las manos con Pilatos, 
o, con la bolsa, ahórcate con Judas. 

Francisco de Quevedo (1580-1645)