sábado, 14 de diciembre de 2013

Música callada

(...)

Acaba de entregarte ya de veras; 
no quieras enviarme 
de hoy más mensajero 
que no saben decirme lo que quiero. 

 Y todos cuantos vagan 
de ti me van mil gracias refiriendo, 
y todos más me llagan, 
y déjanme muriendo 
un no sé qué que quedan balbuciendo. 

Mas, ¿cómo perseveras, 
¡oh vida!, no viendo donde vives, 
y haciendo por que mueras
 las flechas que recibes 
de lo que del Amado en ti concibes? 



¿Por qué, pues has llagado 
aqueste corazón, no le sanaste? 
Y, pues me le has robado, 
¿por qué así le dejaste, 
y no tomas el robo que robaste? 

Apaga mis enojos, 
pues que ninguno basta a deshacedlos, 
y véante mis ojos, 
pues eres lumbre de ellos, 
y sólo para ti quiero tenerlos. 



Descubre tu presencia, 
y máteme tu vista y hermosura; 
mira que la dolencia 
de amor, que no se cura 
sino con la presencia y la figura. 

¡Oh cristalina fuente, 
sí en esos tus semblantes plateados 
formases de repente
los ojos deseados 
que tengo en mis entrañas dibujados! 

¡Apártalos, Amado, 
que voy de vuelo! 
Vuélvete, paloma, 
que el ciervo vulnerado 
por el otero asoma 
al aire de tu vuelo, y fresco toma. 


Mi Amado las montañas, 
los valles solitarios nemorosos, 
las ínsulas extrañas, 
los ríos sonorosos, 
el silbo de los aires amorosos, 
la noche sosegada 
en par de los levantes de la aurora,
la música callada, 
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.
(...)

San Juan de la Cruz


lunes, 9 de diciembre de 2013

Agua

Susan Cafarelli Burke: Girasoles en la Toscana

Hay países que yo recuerdo
como recuerdo mis infancias.
Son países de mar o río,
de pastales, de vegas y aguas.

Claude Monet: El paseo de Trouville

Aldea mía sobre el Ródano,
rendida en río y en cigarras;
Antilla en palmas verdi-negras
que a medio mar está y me llama;
¡roca lígure de Portofino,
mar italiana, mar italiana!

Augusto Michele Cascella (1892-1989): Regata en Portofino

Me han traído a país sin río,
tierras-Agar, tierras sin agua;
Saras blancas y Saras rojas,
donde pecaron otras razas,
de pecado rojo de átridas
que cuentan gredas tajeadas;

Jean-François Millet (1814–1875): Agar et Ismael en el desierto

que no nacieron como un niño
con unas carnazones grasas,
cuando las oigo, sin un silbo,
cuando las cruzo, sin mirada.

Henri Manguin (1874-1949): 14 de Julio en Sanit Tropez, 1905

Quiero volver a tierras niñas;
llévenme a un blando país de aguas.
En grandes pastos envejezca
y haga al río fábula y fábula.

Giuseppe De Nittis: Desayuno en el jardín, 1883

Tenga una fuente por mi madre
y en la siesta salga a buscarla,
y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera.

Boris Kaploun

Me venza y pare los alientos
el agua acérrima y helada.
¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas!

Gabriela Mistral (1889-1957).

Dorothea Sharp (1874 – 1955): En la fuente


domingo, 8 de diciembre de 2013

Patrona de España

Alonso Cano: Inmaculada Concepción

Celebramos hoy en España el día de nuestra patrona: La Inmaculada Concepción de la Virgen María. Este dogma ha sido representado a lo lardo de la historia en innumerables obras de arte.
Alonso Cano: Inmaculada, 1656. Catedral de Granada

Juan Martínez Montañés (1568 – 1649)

Son inumerables las ciudades españolas que cuentan en sus calles con esculturas dedicadas a la Virgen Inmaculada:

Inmaculada Plaza del Triunfo de Sevilla

Inmaculada de los Jardines del Triunfo de Granada


jueves, 5 de diciembre de 2013

De su ventana a la mía

Carl Vilhelm Holsoe: Mujer en la ventana soleada
Nadie puede enjaular los ojos de una mujer que se acerca a una ventana, ni prohibirles que surquen el mundo hasta confines ignotos. (...) Basta con eso para que se produzca a veces el prodigio: la mujer que leía una carta o que estaba guisando o hablando con una amiga mira de soslayo hacia los cristales, levanta una persiana o un visillo, y de sus ojos entumecidos empiezan a salir enloquecidos, rumbo al horizonte, pájaros en bandada que ningún ornitólogo podrá clasificar, cazar ningún arquero ni acariciar ningún enamorado y que levantan vuelo hacia el reino inconcreto del que sólo se sabe que está lejos, que no lo ha visto nadie y que acoge a todos los pájaros ateridos y audaces, brindándoles terreno para que hagan su nido en él unos instantes.
Carmen Martín Gaite.
Ernst Kolbe
William Ladd Taylor (1854-1926) Esperando su regreso
Richard Edward Miller (1875-1943): En la ventana
Vicente Romero Redondo
George Cochran Lambdin: Reflexión, 1887
Frank Bramley, R.A. (1857-1915)